El mundo del vino es un sector en constante evolución, muy influido por los gustos de los consumidores y tendencias del mercado. El auge de la sostenibilidad o la búsqueda de experiencias inmersivas son sólo algunas de las tendencias para este 2026 que analizamos en este artículo.

Más allá del envase tradicional

La creciente conciencia para adoptar modelos de consumo sostenibles, así como el intento de acercar el vino a la población y concebirlo como una bebida más informal, han incentivado el uso de envases distintos a la tradicional botella de vidrio. Las cajas y latas son cada vez más populares y una opción muy versátil por cualquier clase de evento. Este 2026 se espera que su consumo siga en aumento.

Vinos sin alcohol o con menor graduación

Se trata de una inclinación cada vez más presente, sobre todo entre la población más joven, que busca opciones más saludables sin renunciar por completo a beber vino. La desalcoholización se aplica ya a todas las variedades de vino, tanto tintas, blancas o rosadas, como espumosas, y se concibe como una alternativa más consciente y adaptada a un estilo de vida moderno.

Sostenibilidad creciente

La oferta de vinos ecológicos no deja de crecer y, un año más, se espera que lo siga haciendo. Detrás hay bodegas con conciencia medioambiental que velan por cuidar la tierra y el paisaje a la vez que elaboran un producto honesto y de calidad.

Enoturismo 360

Para este 2026 se espera que las experiencias enoturísticas sigan innovando y buscando maneras de ofrecer vivencias únicas, más allá de una visita a los viñedos o una cata en bodega. El cliente de hoy busca una experiencia emocional y multisensorial. Esto incluye elementos artísticos y gastronómicos que permiten enriquecer la visita y hacerla más especial.

Tecnología e IA

La transformación de la viticultura por el uso de la tecnología más innovadora y la inteligencia artificial es ya una realidad que se aplica en algunas bodegas y que pretende simplificar procesos y facilitar el trabajo del viticultor. Algunas de estas aplicaciones incluyen el uso de drones para detectar plagas y monitorizar el estado general de la planta y sensores para medir variables de forma muy precisa.